Community manager, una profesión con futuro en un mundo cada vez más social

Community manager, una profesión con futuro en un mundo cada vez más social

La sociedad en la que nos ha tocado vivir tiene un componente social cada vez más importante y es que el avance de las nuevas tecnologías, junto con la globalización y la expansión de internet a todos los hogares, nos permite que ahora, todos los ciudadanos del mundo podamos estar conectados unos con otros sin grandes problemas. Además, hace tan solo unos años nacieron redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp… entre otras, las cuales nos permiten, todavía más, si cabe, que el contacto con el resto de la sociedad sea aún más cercano, aunque estemos separados por miles de kilómetros entre nosotros. Esto no ha sido un gran avance solo para las personas físicas, ya que las empresas también han sabido aprovechar el tirón de las redes sociales y han abierto en ellas perfiles con lo que poder acercarse a sus potenciales clientes, así como también han surgido nuevas profesiones derivadas del auge de estas redes, os hablamos de los influencers y de los community managers o gestores de comunidades, en castellano.

Un gestor de comunidades es un profesional cualificado de marketing digital, el cual es el responsable de la gestión y desarrollo de los diferentes perfiles que tenga en la red una marca o una empresa. Este ha de ser capaz de crear y gestionar diferentes contenidos. También tendrá conocimiento de analítica y lo hará monitorizando todos los parámetros posibles, desde el engagement al crecimiento comunidad, pasando por el ROI o el tráfico web social, entre otros. Asimismo, debe potenciar la comunicación con la comunidad y para ello, establecerá diálogos bidireccionales, creará audiencias, humanizará la marca… todo ello con el fin de generar un mayor valor para la empresa, aunque también se encargará de la planificación de acciones de marketing digital.

Entre los distintos objetivos que tiene un community manager destacan los siguientes:

  • Trabajar para mejorar la visibilidad de la marca en las redes sociales e internet en general. Esto incidirá de forma directa en la reputación de la marca, así como en su presencia en el mundo digital.
  • Conseguir aumentar la comunidad con un enfoque de alto valor. Hoy en día ya no valen los seguidores robots y es que ya primamos la calidad frente a la cantidad.
  • Buscar seguidores que sean activos. Es importante que los seguidores que tengamos compartan, comenten y por supuesto, que compren los productos o servicios de la marca a la que representamos.
  • Generación de trafico web social cualificado. Trataremos de segmentar el público y estableceremos la relación del número de seguidores o visitantes de nuestras redes sociales y que, de ahí, se han dirigido a la web corporativa o de la marca comercial.
  • Establecer relaciones comerciales con clientes, prescriptores o diferentes influencers del sector para que nos den más presencia de marca.
  • Servicios de atención al cliente. Aunque a priori no es su función, si que es cierto que en los últimos tiempos los canales sociales se han convertido en medios de atención al cliente, por lo que deberemos de tener conocimientos a este respecto.

La gestión de redes sociales no es una tarea fácil, de hecho, en nuestro país se hacen fichajes de community managers como ha sucedido de forma reciente en La Moncloa, donde se ha reclutado a la gestora de redes, que hasta ahora, era la de la Policía Nacional. Es por ello que esta es una profesión de futuro, un trabajo nuevo que por el momento cuenta con poca gente capacitada para desempeñar sus labores correctamente, por lo que si queremos triunfar, debemos de acudir a ASCI-NTD, una empresa dedicada a servicios tecnológicos que nos dará la tranquilidad de contar con los mejores profesionales para la gestión de nuestras redes sociales así como para otras funciones relacionadas con el mundo digital.

Los errores más comunes que cometen los community managers

Como todo humano, los gestores de redes sociales, a menudo, también cometen errores, de hecho, hay algunos que suelen ser muy comunes, por lo que a continuación os los mencionaremos para que los podáis evitar. El más común es que muchos de nosotros creemos que la cuenta de la marca que gestionas es nuestra. Otro es que nunca deberíamos de dar respuestas que no sean acordes ni coherentes a la guía de estilo de la firma para la que trabajamos. Debemos de tratar de confirmar todas nuestras fuentes de información, así como no debemos de hacer un uso excesivo de los hashtags. También deberíamos de escapar de hablar solo de nosotros mismos ya que hablar todo el día de nuestra marca resulta muy aburrido y, por último, no debemos de usar nunca herramientas las cuales no conozcamos a fondo. En caso de querer hacer experimentos, debemos de hacerlo con nuestro blog personal o en nuestras redes, nunca en las de la marca.

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